27 de mayo de 2011

Mi compañero de costura



Siempre está ahí. Bueno… casi siempre, cuando estoy con mis padres sí, pero cuando no, le echo bastante en falta. Se ha convertido en mi compañero de costura desde que tenía cuarenta días -que comenzamos a tenerlo en casa-, y a sus siete años sigue igual.

Tengo mucho cuidado con que no ponga cualquier pata delantera cerca de la patilla prénsatelas, para que no le pinche la aguja, pero le encanta ver cómo se mueven los carretes de hilo una vez que se encuentran en la máquina de coser o remalladora. Y eso que es bastante nervioso. Muchas veces le tengo que llamar la atención, aunque en el fondo me ría por las trastadas que hace.

11 comentarios:

lisebe dijo...

Me lo imagino!!! sabes querida tejedora, tengo unas preciosas gatitas angoras que en mi caso no se apartan ni un momento del teclado yo trabajo escribiendo, y se vuelven locas cuando muevo el maus.. una se coloca en la estanteria de libros detrás mio posicionada delante del ordenador y encima de mi cabeza. y la otra sentada justo al lado del teclado ¿te lo imaginas? Así que puedo entenderte perfectamente.

Y es que te hacen tanta compañía, que ya no podría vivir sin ellas..

Besos querida y feliz fin de semana

tejedora dijo...

Lisebe: No pierden ojo de lo que haces tus gatas. Es cierto lo que comentas al final; no nos hallamos sin ellos.
A este gato (Curro), también le gustaba cómo se movía el puntero por la pantalla, aunque esto va por rachas, pero lo de la costura es desde siempre. Da igual que ponga las máquinas en marcha o cosa sin ellas (hilvanar), lo que más le importa es cómo se mueven los hilos.

Muchas gracias y buen fin de semana, preciosa.

mariajesusparadela dijo...

Es increíble la compañía que nos hacen.

tejedora dijo...

María Jesús: Es cierto. Hacen muchas cosas para dejarnos boquiabiertas, y tenemos mucho que aprender de los animales.

Besos y buen fin de semana.

Piluka dijo...

Que gato mas bonito!
Besitos.
Ah! y actualiza mas a menudo que se te hecha de menos!
Besitos.

Lourdes dijo...

Ah, sí! Yo tb me parto de risa con las trastás que hace la Frida. Y aunque le tenga que regañar, es que no puedo evitar reírme.
jejeje


Besos, guapa!!

tejedora dijo...

Piluka: Gracias. Me alegra que te guste.
Intentaré actualizar, aunque esté hasta arriba de cosas por hacer.
Muchos besos.

Lourdes: Nos pasa lo mismo con estos animales.
Me encanta tu Frida.
Besos, mi diablilla.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Y que compañía dan los jodios... Que me gusta un gato!

Saludos y buen fin de semana.

tejedora dijo...

Tienes toda la razón, Antonio. Y siempre están ahí cuando se les necesitan.
Un abrazo.

Manel Aljama dijo...

La foto que es genial hace creíble al texto. Si la miras, lo ves todo antento como si estuviese recibiendo instrucciones, ¿o tal vez es una regañina?. Si es que parece un niño y por eso, sin él, las cosas son distintas ¿verdad?
Ha sido un placer volver a leerte
besos

tejedora dijo...

Manel: Tiene sus años –no tantos-, aunque para mí sigue siendo un niño. Le extraño cuando coso y no lo tengo a mi lado.
Las regañinas suelen ser verbales (cuando no se porta bien), pues no soy capaz, ni se me pasa por la cabeza ponerle la mano encima.
Besos.